Yo también soy una de entre esas diez.

Una de cada diez mujeres padece endometriosis.

Hacer frente a la endometriosis

No, no es una enfermedad rara o poco frecuente, aunque la mayoría de la población jamás haya escuchado hablar de ella. Tampoco yo la había oído nombrar nunca, hasta la primera vez que leí la palabra en los resultados de una biopsia intestinal.  Le llaman la enfermedad silenciosa, aunque si somos justos, deberíamos denominarla la enfermedad silenciada. La creencia popular de que la regla duele y de que si no lo soportas, eres una floja, ha llevado a millares de mujeres a pensar que lo único a lo que hacen frente es un síndrome premenstrual demasiado intenso.

Las que la padecemos sabemos que no es así. Empiezas tomando saldeva forte y acabas pasándote a la tortilla de ibuprofenos para poder sobrellevarlo (si es que se puede…) Los síntomas pueden perdurar durante la mayoría del ciclo menstrual y los dolores alcanzar tal grado de intensidad que sean capaces de hacerte doblar, obligarte a permanecer en la cama, o incluso llevarte a perder la conciencia. Pero “es sólo la regla, a todas les duele, y tal vez, lo único que te pasa es que eres demasiado floja…” Lo oirás una y mil veces antes de dar con el ginecólogo adecuado que por fin te diagnostique. Llevará años de dolor, sufrimiento e incomprensión y te obligará a someterte a interminables pruebas. Hasta que por fin algo hace clic y sabes lo que tienes. En mi caso fue sencillo: Durante los últimos meses antes del diagnóstico, cada vez que menstruaba también expulsaba sangre por el recto. Un endometrioma gigantesco estaba a punto de obstruirme el intestino, así que en pocos meses se programó mi operación.

¿Qué es?

Y es que eso es la endometriosis: Tejido endometrial que crece fuera de la cavidad uterina, en otras partes de la zona abdominal. En mi caso se había formado una gran masa que infiltraba el intestino, pero a muchas mujeres les anida en los ovarios o las trompas de falopio. Se han encontrado casos, incluso, en los que afectaba a los pulmones, el corazón o el cerebro. Así de terrible. Pero a nadie le importa… Son cosas de mujeres y dolor menstrual. Tema tabú en la sociedad patriarcal.

Así que hace unos años, por primera vez ingresé en un quirófano y salí con 10 cm de recto menos y algunas partes de vagina también amputadas. Tuve suerte. La operación fue un éxito y ovarios y trompas no estaban afectados. Tenía lo que se denomina “endometriosis intestinal” Otras no son tan afortunadas y salen de la cirugía completamente esterilizadas, dejando atrás su esperanza de ser madres por el camino y habiendo pasado media vida sin que nadie tomara sus dolores en serio.

El origen de la endometriosis aún es incierto. Se le atribuye un factor genético, pero sin duda, la influencia ambiental también juega su papel en una dolencia que es estrógeno dependiente. Por eso es tan importante no envenenarnos con pesticidas ni parabenos, por ejemplo, y hacer un esfuerzo por volver a lo natural.

Más información a tu alcance

Si queréis saber más sobre la endometriosis, recomiendo encarecidamente el visionado de este documental. Os recuerdo que se trata de una enfermedad que afecta a una mujer de cada diez, y que muchas de la que estáis leyendo esto ahora, posiblemente la padecéis aunque no lo sepáis. A veces resulta demasiado fácil ignorar los problemas que creemos que no nos afectan, pero lo único que intento con este post es crear conciencia y ayudar a diagnosticar más casos.

Las que seguís esta página desde hace tiempo o habéis leído mi libro, conocéis mi interés por la menstruación consciente. He escrito sobre el tema en muchas ocasiones… precisamente por los problemas menstruales que he tenido durante toda mi vida. Me duele inmensamente la indiferencia ante esta enfermedad y la falta de apoyo, difusión, tratamientos e investigación.

Como dato curioso, Marilyn Monroe también fue una de entra esas diez… y otras famosas contemporáneas como la ex Spice Girl Emma Bunton, la actriz Lena Dunham, la modelo y presentadora Padma Lakshmi, la cantante Sheryl Crow y muchas, muchas otras, que nos harían un gran favor si dejaran de sufrir en silencio y utilizarán su posición para alzar la voz y darle visibilidad a la condición.

 

 

Photo: Daniel Santalla

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies