Se ha puesto muy de moda en los últimos tiempos, pero… ¿es realmente seguro beber agua de mar?
Y es que todos hemos visto pelis de náufragos y sabemos que tratando de saciar su desesperante sed con agua del océano, morían por deshidratación. ¿En qué se basa entonces esta nueva tendencia?
Bien, os lo voy a explicar 🙂
A principios del siglo XX, el doctor francés, René Quinton experimentó con éxito usando el agua de mar como remedio terapéutico. La corriente que propugna las bondades de beber agua de mar, apoya sus propuestas en que la composición del ser humano es un 70% de agua, en concreto, de agua salada. Según los partidarios, el agua de mar alberga todos los minerales que aparecen en la tabla periódica. Si el plasma sanguíneo contiene 9 gramos de sales minerales por litro, el agua de mar, contiene 36 gramos por litro. Y para más inri, es de sobra conocido que la vida comenzó en el mar. Tendría sentido que nos reportara algún beneficio.
Sin embargo, también hay muchos estudios científicos que alertan contra la nueva «moda». Recomiendo leer este post, o este otro, que advierte del peligro de consumir agua de mar que no ha seguido un control previo en su recolección y un tratamiento posterior.
Ante la popularización de la tendencia de ingerir agua de mar, muchas compañías se han lanzado a comercializarla y la venden envasada y lista para consumir. A mi juicio, siempre será mejor tomar un agua que haya pasado unos controles de filtrado y calidad, que cogerla de la playa (por mucha bandera azul que tenga)
Es posible que su ingesta nos reporte beneficios saludables, pero antes de lanzarnos a consumirla al tuntún, hay que ser conscientes de que debemos diluirla. Recordad que la concentración en sales minerales del agua de mar es cuatro veces superior a la de la sangre. Además, yo lo consultoría con mi nutricionista y le pediría que llevara un control. No todos somos científicos, y en Internet se leen muchas informaciones diferentes que para lo único que sirven es para hacernos sentir más perdidos, por eso es importante la supervisión de un profesional.
¿Mi experiencia personal?
He probado el agua de mar alimentaria Mediterránea, que se puede encontrar en comercios como La Sirena. La he tomado esporádicamente y muy diluida. Concretamente, he echado algunas gotas al hacerme batidos de frutas, y en una ocasión, utilicé un poco de agua de mar para cocinar, mezclada con agua dulce. Esa noche sufrí una fuerte diarrea. Por eso quiero recalcar que es importante que antes de introducir elementos extraños en nuestras dietas, nos dejemos asesorar por un profesional sobre las proporciones, las dosis… etc.
Estamos en el año de Júpiter en Virgo, se trata de que aprendamos a cuidarnos. 🙂
¿Alguno de vosotros consume agua de mar? ¿Cómo soléis hacerlo? ¿Notáis algún beneficio en vuestro estado físico?
Photo: Helga Weber
