El día más largo del año está a la vuelta de la esquina. Ye llaega el solsticio de verano y los días de expansión (para los que se encuentran en el Hemisferio Norte, de lo contrario, lo que comienza para ti es el mágico invierno, pero se avecinan cambios, sin lugar a dudas) Es el día en el que el Sol ingresa en Cáncer, y viene llenito de nuevas promesas, si sabemos tener fe. Los días de solsticio están cargados de energía muy potente y es beneficioso abrirse al futuro con optimismo y buenas intenciones. Comienza un período, pide un deseo, espera lo mejor…
La energía de Cáncer ya la conocemos. Nuestra intuición se dispara, también nuestra subjetividad. Filtramos la realidad a través del cristal de las emociones. Algunas veces esto sirve para que leamos más allá de lo que vemos y acertemos; otras veces, nos pasamos de listos y nuestra suspicacia nos conduce al error. Ahora que Cáncer establece oficialmente su reinado, nos preocuparemos más que nunca por definir nuestras bases. Es momento de nutrir la esencia, de averiguar quiénes somos y de dónde venimos. Cuando uno está en contacto con sus raíces le resulta más fácil establecer su plan perfecto. Estar conectados a nuestro yo interior nos da poder y fuerza, pero sobre todo, certeza, la certeza de que vinimos a este mundo a desarrollar algo grande y de que tenemos el potencial para ejecutarlo. En época de Cáncer, averigua cuál es tu raíz, tu origen. Conociendo de dónde vienes, no tendrás dudas de que podrás enfrentar cualquier cosa, sea lo que sea lo que espera más adelante. Ser capaces de mirar al futuro con optimismo, como lo hacemos los días de verano, cuando la luz del sol es una promesa eterna: Ése es el regalo de este solsticio.
¡Feliz Verano! (… O Feliz Invierno 😉 )
Photo: Tony…
