Seguro que todos habéis oído como muchos sueltan por la boca «sapos y culebras» sobre lo que denominan astrología pop. Y hoy quiero hacer un alegato de defensa, porque es muy fácil buscar cabezas de turco en donde colgar el sambenito de nuestras propias frustraciones.
Primero necesitamos definir qué es astrología pop, que básicamente tiene que ver con la popularización de la astrología asociada al New Age.
Antiguamente, sólo los nobles podían contar con el consejo del astrólogo. Era un arte reservado para el disfrute de los más pudientes, un saber hermético y oscuro, al que únicamente unos privilegiados tenían acceso.
De repente llega la «cultura pop» y la astrología se convierte en un objeto de consumo más. Si Andy Warhol industrializaba el arte con su «Factory» y transformaba en piezas maestras, conceptos tan insospechados como pueden ser una sopa enlatada, o una banana, la astrología vivía su propia revolución. Los horóscopos se popularizaron en las revistas y se convirtieron en táctica para ligar. Todo el mundo, a partir de entonces, pasa a conocer su signo solar, incluso los que se declaran escépticos convencidos. Y aunque muchos los traten de manera superficial, la palabra «horóscopos», de pronto está en boca de todos.
¿Está mal la astrología pop, entonces?
A mi juicio, absolutamente no. La democratización del conocimiento siempre es algo positivo. Es cierto también, que a veces se prostituye y se corrompe, pero son más las ventajas que los inconvenientes. Yo misma tengo un amiga que llegó a redactar los horóscopos diarios de un periódico de tirada nacional, sin tener el más mínimo conocimiento de astrología… Así de en serio nos toman algunos :/ Y aunque es cierto que los horóscopos generales son sólo una pequeña orientación, y que si queremos un trabajo serio, la opción más inteligente es visitar a un astrólogo reputado, la astrología pop no le hace daño a nadie y ha beneficiado a muchos.
Y sí queridos míos… porque todos esos que se creen tan cultos y tan por encima de los «astrólogos de revistas», no tendrían ningún cliente si la astrología no se hubiera convertido en un objeto de consumo más. ¡Oh, sorpresa! Aquellos que tanto criticas son los que, en última instancia, te dan de comer… Tal vez los mejores profesionales asesorarían a políticos y famosos, pero ¿y el resto? Porque no nos engañemos, hoy los astrólogos crecen de la nada como si fueran champiñones. El resto de astrólogos se morirían de hambre o trabajarían de administrativos.
Así que antes de llenarnos la boca de pedantería, sería más sabio hacer una reflexión y agradecer a gente como la célebre Linda Goodman o la maravillosa Susan Miller, que millones de personas en todo el mundo hayan empezado a mirar a las estrellas y entender que tienen un mensaje.
Queda en manos del lector, diferenciar qué contenidos provienen de astrólogos formados y experimentados y cuáles son pura palabrería aduladora. Pero como en todo… Internet supone un acceso ilimitado al conocimiento, pero también a la desinformación. Cada uno es responsable de elegir sus fuentes. Nosotros no somos nadie para condenar y cribar.
Por mi parte, sabéis que me declaro discípula de la corriente de astrología psicológica instaurada por Liz Greene y Howard Sasportas en Londres, pero tampoco me sonrojo por declarar mi admiración por Susan Miller y sus detallados pronósticos mensuales. Sin gente como ella, la astrología ahora no ocuparía el lugar que ostenta. Así que un poco más de modestia y autoexamen, que es algo sano, que todos necesitamos de vez en cuando 😉 Al fin y al cabo, todo nos remite a la famosa Era de Acuario <3
Photo: J4yxOR
