Luna Dominante

Bucea en ti. La semana del elemento agua

Tu intelecto puede confundirte, pero tus emociones nunca te mentirán

Roger Ebert

Hemos estrenado una semana sumamente emocional, queridos lunáticos… Por si todavía no os habíais percatado. No sólo estamos en la temporada de Piscis (aunque ya nos queda sólo el último tercio), sino que la Luna en Cáncer contribuye a magnificar todo lo que sentimos por dentro (además de activar la tensión cardinal) Estos días tenemos primacía del elemento agua.

El día comienza con un trigono entre la Luna y el Sol. Para que te hagas una idea: El Sol en Piscis nos pone hipersensibles. Sentimos más el dolor ajeno, nos compadecemos, nos solidarizamos… Pero también nos llevamos con nosotros la mala onda que no es nuestra. Nos volvemos tan receptivos que parecemos esponjitas y antes de darnos cuenta nos inunda una sensación de tristeza, melancolía o pesimismo que no nos pertenece, que no llevábamos al salir de casa, sino que alguien con quién cruzamos unas palabras nos transmitió. Por su parte, la Luna en Cáncer potencia esa receptividad. Cáncer presiente y entonces reacciona. Si les ves malumorados sin explicación… no te equivoques, en realidad sí que hay una explicación. Puede que notaran que alguien estaba distante o ligeramente enojado con ellos y se ofendieran. Saben leer entre líneas. Y eso es precisamente lo que tenemos tendencia a hacer cuando la luna está en Cáncer. Nos volvemos suspicaces y un poquito desconfiados, porque, aunque la intuición funciona bien, a veces falla, y podemos cambiar de humor por motivos equivocados. El peligro de hoy es sentirnos heridos o tomar como ofensa algo que, en realidad, no iba cargado de mala intención. Trata de tomar distancia y analizar la realidad de manera racional antes de enfurecerte. Respira hondo y medita si tienes razones de peso para amargarte el día. ¿Verdad que no? Es cierto que es de sabios escuchar al corazón, pero tampoco hay que dejarse cegar por un estado de ánimo pasajero.

El jueves el Sol en Piscis formará trígono con Saturno retrógrado en Escorpio. Es un momento ideal para hablar con tu jefe o con tu padre si necesitas pedir un aumento o un favor. No te costará nada conectar emocionalmente con ellos y que comprendan tus motivos. También podrás resolver viejas rencillas que se habían enquistado. Seremos capaces de asumir responsabilidades y mostrarnos eficientes en el trabajo sin caer en el desánimo.

El secreto de salir victorioso estos días consiste en dejar fluir las emociones. No te resistas a sentir, no te cierres… Deja que lo que te nace de dentro te envuelva, pero sin dominarte. Analiza el origen, tus reacciones, lo que evoca… y comienza a encontrar respuestas. Sólo sintiendo podemos sanar, aunque lo que nos llegue sea doloroso. Permítete sentir alegría, tristeza, rabia, llanto, risa, euforia, ilusión, esperanza, ganas… No censures nada y comenzarás a asimilar y a entender.

 

[color hex=»#8d7825″]Photo: Elena Kalis[/color]

 

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