Yo «de mayor» quiero ser como ella… Parece que Halle Berry tiene un pacto con el diablo porque es como si no cumpliera años. A mi juicio, es una de las mujeres más hermosas del planeta, de esas pocas personas que emanan una belleza atemporal, casi mítica… La que en su juventud fue modelo y miss (se trata de la primera mujer afro americana que participó en Miss Mundo) más adelante logró afianzar su carrera como actriz, llegando a conseguir un Óscar por su papel en Monster´s Ball. Parece tenerlo todo para ser feliz y, sin embargo, el amor no le sonríe…
De entrada parte con un mal referente. Durante la infancia asimilamos patrones que nos afectan más de lo que pensamos cuando llegamos a adultos. Por eso, una relación sana y transparente entre nuestros padres es de las mejores herencias que nos pueden legar. Desgraciadamente, muchas veces no es así. «Aprendemos» que el amor funciona de la manera equivocada e inconscientemente, recreamos ese patrón en nuestra vida adulta. Su padre era una persona violenta que maltrataba a su madre, y aunque finalmente terminó por largarse, el recuerdo ha pervivido nítido en su memoria.
Sus relaciones tampoco han sido un lecho de rosas que se diga… Apenas conserva audición en el oído izquierdo debido a los golpes que le propinó uno de sus primeros novios (ella nunca lo ha dicho, pero hay quien lo atribuye a Wesley Snipes) Su primer marido fue el jugador de baseball David Justice, con quien acabó fatal. Su segundo marido fue el cantante y compositor Eric Benet, con quien tampoco terminó en plan amigos… Con el top model canadiense Gabriel Aubrey no se casó, pero tuvo su primera hija, Nahla. Cuando el amor se les acabó, sus peleas a causa de la niña llegaron a ser mediáticas. Entonces llegó Olivier Martínez, con quien pasó por el altar una tercera vez y tuvo su segundo hijo, pero el matrimonio sólo duró dos años… y para colmo, sus primeros ex se mofaron de ella en las Redes Sociales. ¡Pobre Halle Berry! Parece que todo se le junta…
¿Recordáis las reflexiones sobre Neptuno en las casas 5 y 7? Bien, pues si no lo hacéis es hora de que leáis ese post, antes de meternos de lleno con la carta astral de Halle Berry.
Bien, aquí tenéis su carta… Con Neptuno clavado en el Descendente en Escorpio. ¿Veis los problemas que trae idealizar a las personas, creer que todo es de color de rosas y que el amor debe ser igualito a un cuento de hadas? Poner al otro en un pedestal sólo lleva a la desilusión. Puede ser un cretino o un buen tipo, pero nunca será quién tú pensaste que era… quién te empeñaste en que fuera. Además Neptuno conecta por sextil con Plutón – Urano en casa 5… Sí, es un sextil, pero siempre os digo que hay sextiles y trígonos más puñeteros que muchas cuadraturas. El caso es que se conecta la tendencia a las desilusiones amorosas (Neptuno en casa 7) con cierto gusto por las historias pasionales y vibrantes, de alta intensidad y muchos fogonazos (Plutón – Urano en casa 5) Al principio todo es maravilloso… y un día te despiertas y te das cuenta de que sólo era una ilusión.
Con tres planetas en Leo (Sol, Mercurio y Luna) era fácil predecir su vocación por los focos. El Ascendente en Tauro le otorga su alabada belleza y el protagonismo de la casa 4, el amor por sus raíces… De nuevo fijémonos en su Venus en Cáncer, en la cúspide del IC, y en trígono a Saturno Rx… Sí, es un trígono, pero el hogar de su infancia no fue como la Tribu de los Brady, precisamente…
En cualquier caso, si tienes planetas complicados en las casas 5 y 7 no desesperes… Recordad al grande de Jung y sus sabias palabras «Hasta que lo inconsciente no se haga consciente, el inconsciente seguirá dirigiendo tu vida y tú lo llamarás destino» Una vez tomes conciencia, trabajarás mejor con la energía y la integrarás en un nivel superior. Neptuno en casas 5 y 7 puede ser un amor sublime en vez de una desilusión tras otra… Saturno en casas 5 y 7 puede traer un amor estable y sólido, una relación madura, en lugar de dolor y miedo… Urano, un amor emocionante y poco convencional, en el que los amantes son también mejores amigos; Plutón, un amor transformador e intenso que te cambia la vida… pero hasta que eso llegue, hay que trabajar en uno mismo. El camino se recorre andando, no mirando la meta. No lo olvidéis, lunáticos.
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