El lunes 25 de Agosto, a las 16:13, hora peninsular española, se perfeccionará la conjunción del Sol y la Luna a 2º 19´del signo de la Virgen, dando lugar a la Luna Nueva en Virgo.
De sobra conocemos las implicaciones de una Luna Nueva en Virgo: Como toda Luna Nueva es tiempo para iniciar, para plantar semillas y esperar que nazca algo de ellas. Usualmente, en tiempos de Virgo nos preocupamos por organizar nuestras vidas. Después de las vacaciones toca volver al trabajo o a los estudios, es el momento en el que nos compramos los libros nuevos con ilusión, o en el que nos planteamos qué podemos hacer para cambiar las cosas en la oficina y ser más productivos, más eficaces, o simple y llanamente, más felices. También podemos proponernos instaurar un estilo de vida más saludable: cambiar a un modo de dieta más sano, anotarnos al gimnasio, salir a correr, practicar yoga, probar terapias alternativas, realizar los chequeos rutinarios del médico… etc.
En fin, todas estas tareas son las que suelen ocupar nuestra mente en esta época del año. Sin embargo, esta vez la cosa es un poco peculiar… Al Sol y a la Luna se les opone Neptuno desde Piscis, planteando un reto descarado a la eficiencia. A Neptuno en Piscis no le interesan esos ridículos temas mundanos… ¿A quién le importa hacer la colada o preparar la comida? Él prefiere practicar la meditación trascendente, al más puro estilo asceta. Como veis, nuestra lunación se complica, puesto que a la llamada rigurosa al buen hacer de Virgo, se le opone una fuerte tendencia a la inspiración y a dejarse llevar por parte de Neptuno en Piscis.
Habrá que extremar las precauciones para que no nos den gato por liebre... Cuidado con lo que firmas y con lo que compras y mucho ojo con las decepciones y con las cosas y personas que no son lo que parecen. Utiliza la capacidad extra analítica de Virgo para evitar el engaño y todo irá bien.
Para mí, la mejor manera de combinar estas energías es organizar un plan de meditación. Meditar es duro, todos los sabemos… Nos proponemos hacerlo todos los días durante 1 hora y al final acabamos haciéndolo una vez a la semana por 15 minutos. En esta lunación, la energía de Virgo te ayudará a madrugar todas las mañanas para ponerte a meditar, y Neptuno en Piscis estará súper encantado con el fin espiritual del plan. Así que es hora de planteárselo… O quizás también una cuarentena de yoga (repetir una serie de ejercicios durante 40 días) ¿Por qué no?
Por si Neptuno no complicara lo suficiente las cosas, a parte, el día 25, Marte y Saturno se unirán en Escorpio para retar nuestra capacidad de aguante. Marte dice ¡Vamos! y Saturno dice ¡Espera!. ¿Resultado? Un sentimiento de frustración e impotencia que no le gusta nadie. Durante el mes, querremos iniciar más cosas de las que en realidad podremos. Mi consejo es que te lo tomes un poco con la mentalidad de un Mercurio retro y tengas paciencia. Utiliza la planificación de Virgo para poder llevarlo todo a ejecución en cuanto Marte se haya liberado. Mercurio en Virgo en sextil a la conjunción Marte – Saturno garantiza que serás capaz de idear el plan perfecto… Así que en lugar de quejarte por no poder arrancar el motor del coche, dedícate a tunearlo y a cambiarle el aceite 🙂
Urano forma inconjunción tanto con Mercurio como con Marte y Saturno, dibujando la figura que conocemos como Yod o Dedo del Destino. Quizás esta espera tenga un fin… Tal vez cambios repentinos hubieran hecho tus proyectos fracasar, por lo que este retraso tiene su sentido y si estás dispuesto a adaptarte saldrás mejor parado… Además, Venus, sonríe a Urano 😉 Puede que lo repentino te arranque una sonrisa.
¡Feliz sábado, mis lunáticos!
Photo: Nicola Bortoli
