La verdad es que el concepto de karma a veces asusta… «Jo, imagina que en otra vida fui una persona mezquina y ruin que trataba mal a los demás de manera sistemática… ¡qué de desdichas me esperan en esta vida aunque ahora me haya convertido en un menda mucho más majete y buena persona!» Pensar así intimida, ¿no?
Sinceramente, yo no creo que el karma funcione exactamente como algunos lo pintan. Para mí, la palabra clave es aprendizaje en vez de castigo. Una lección es algo que se tiene que asimilar, pero también podemos contemplarlo como una tanda de azotes que actúan de manera correctiva, en plan: «Si haces esto, mira lo que te pasa»
Me inclino más por pensar que el karma tiene el objetivo de que nuestras almas se perfeccionen, y no trabaja como un vengador implacable y justiciero.
Pero pongámonos en lo peor… En otra vida eras un desperdicio humano, traicionaste hasta a tu abuela, vendiste tu alma al diablo… ¿Te toca sufrir de todas todas en esta encarnación?
Pues depende… Quizás en esa otra vida tuya ya aprendiste la lección. A lo mejor experimentaste la soledad, el sufrimiento y la culpabilidad que ocasionaban tus actos y ya te sabes el tema, ya tienes clarito que no se puede ir así por el mundo. O tal vez no, tal vez te toque aprenderlo en esta encarnación, pero incluso si fuera así, hay múltiples maneras para que te des cuenta que ser un cabrón está mal.
Lo digo porque no veo el sentido en que alguien que ya sabe algo lo aprenda (¡si es que ya lo sabe!) Y pienso en mí misma. No soy envidiosa, ni competitiva pero atraigo a gente así a mi vida, gente que luego no duda en traicionarme… Un par de amigos sabios me comentaban que quizás tengo ese karma porque yo fui una traidora en vidas anteriores. Pues puede… Pero si lo hice, ¡ya aprendí que está mal! Porque ahora no soy así… La lección escondida cuando me pasan estas cosas es no hacer la vista gorda, dejar de fingir que no pasa nada y defender mi espacio. Es una lección de autodeterminación, no de honradez, porque honrada ya soy (y lo afirmo orgullosa y convencida al cien por cien)
Así que ya lo sabes… El karma es camino de aprendizaje y se puede avanzar en él. Para mejorar el karma, tenemos que vivir siguiendo las pautas del dharma. ¿Y qué es el dharma? Pues aplicar las enseñanzas de Buda a nuestro día a día.
Hoy que cambian los Nodos Lunares (también conocidos como Nodos del Karma) y se instalan en el eje Libra – Aries; me parece un momento excepcional para empezar a preocuparnos de vivir de acuerdo al dharma si es que no lo hacíamos antes. ¿Necesitas sugerencias?
- Cultiva la paz y la felicidad interior: Medita, respira hondo, no te preocupes en demasía…
- No responsabilices a los demás – ni al karma 😉 – de tus problemas. Acepta tu responsabilidad en la vida y sé consecuente con tus actos.
- No maltrates tu cuerpo… No le sometas a excesos, haz ejercicio, aliméntate de manera sana. Te será más fácil cuidar de tu alma si tu cuerpo está en consonancia.
- Mantén a raya el ego (lo que no significa que tengas que perder el amor propio, son conceptos diferentes…)
- Agradece las lecciones del camino (porque las necesitas)
- Respeta a los demás, sé solidario, ayuda (dile adiós al egoísmo) -y ahora, con el Nodo Sur en Aries, más que nunca nos toca pensar en el resto-
Estas son las maneras de ponerlo en práctica que se me han venido a la cabeza, seguro que a ti se te ocurren muchas más 😛
Photo: Dowren
