Los Nodos del Karma han cambiado de eje hace bien poquito y la ocasión merece que hagamos un breve repaso a lo que ello implica.
Puedes repasar qué son los Nodos Lunares (o del karma) en este post. En astrología evolutiva tienen una importancia fundamental, ya que nos hablan de la dirección que debemos seguir para aprender y mejorar nuestro karma. Y es que sí, la vida es un camino de aprendizaje, pero algunos pensamos que las lecciones comenzaron muchas, muchas otras vidas atrás… 🙂
Los Nodos tienen un movimiento retrógrado y permanecen unos 18 meses en cada eje. Por eso, del eje Aries – Libra acaban de pasar al eje Piscis – Virgo, estando el Nodo Norte en Virgo, y el Nodo Sur en el signo de los peces.
Cuando el Nodo Norte se encontraba en el signo de Libra, se nos propuso aprender el valor del «nosotros», de la cooperación, la diplomacia y las buenas maneras. Las actitudes demasiado egoístas o desconsideradas (Aries) no tenían premio, sino todo lo contrario. Hemos vivido un año y medio en el que a nivel social valía más arrimar el hombro que dar un codazo. La unión hace la fuerza y si todos cedemos un poquito, al final, todos acabamos ganando.
Ahora, el Nodo Norte ingresa en el signo de Virgo, donde se encuentra Júpiter por cierto. Parece que los astros apuntan que por el momento, el camino reside en seguir los designios de la dama. ¿Y qué nos propone Virgo? Pues no conformarnos con menos de lo que podemos dar y sacar lo mejor de nosotros mismos. Virgo trabaja hasta obtener la maestría y pule el trabajo bien hecho sin descanso, hasta que no puede estar mejor. Se trata de aumentar el nivel de autoexigencia y no ser condescendientes. También de fomentar la humildad y la sencillez y no caer en las trampas del ego. La satisfacción no viene con el aplauso, sino con la conciencia de saber que has hecho una gran labor y que es además «útil» y «valiosa» para los otros.
Con el Nodo Sur en Piscis, lo que nos toca evitar es la procrastinación, la autocomplacencia, la desidia, la pereza y la inactividad. No es el momento de dejar volar la imaginación, sino el de plantar los pies firmemente sobre la tierra y ponerse a trabajar por hacer algo grande sin levantar mucho ruido. La falta de realismo y entereza también nos puede perjudicar. Y por supuesto, los hábitos poco saludables. Conviene aprender a cuidarse y ser capaces de escuchar las necesidades del cuerpo. Tenemos por delante un año y medio estupendo para iniciarse en la práctica del yoga, por ejemplo 😉
Photo: Cristopher Michel
