En astrología muchas veces hablamos de la sombra de la personalidad, que, con un poco de esfuerzo, podemos ser capaces de identificar en nuestra carta astral.
Pero… ¿qué es la sombra en realidad?, ¿por qué hablamos de ella?
El concepto de sombra ha sido popularizado por la conocida astróloga británica Liz Greene. Quien, a su vez, trabaja con la idea que ya desarrolló la psicología analítica de Carl Jung y la aplica con énfasis en la interpretación de los temas natales.
¿Qué es la sombra entonces? Nada más y nada menos que la parte de nuestra personalidad que mantenemos a un nivel inconsciente. Esto nos remite a las teorías de Freud y sugiere una estrecha relación entre en el inconsciente y la sombra.
Por diversas razones, hay partes de nosotros que reprimimos y anulamos. Tal vez lo hagamos por adaptarnos a la sociedad, por contentar a nuestros padres, o simplemente, porque se trata de nuestra cara «menos amable». Sea como sea, reprimir la sombra nos impide alcanzar la totalidad y ser entes completos.
Además, el hecho de que la neguemos no significa que deje de existir… Todo lo contrario. El poder del inconsciente es inmenso y ya encontrará la vía para manifestarse en el exterior. Uno de los mecanismos que utiliza es la proyección. Con frecuencia, empleamos al otro como espejo. Aquello que nos irrita especialmente y de manera un poco ilógica en los comportamientos ajenos es, en realidad, parte de nuestra sombra o cualidades inconscientes.
No sólo existe una sombra individual, sino que también encontramos la sombra del colectivo, que se ve claramente en la falta de conciencia de los que actúan con crueldad en grupo. La masa embrutece siempre que la sombra está de por medio.
Trascender la propia sombra y ser capaces de sacar nuestro lado soterrado a la luz no es un proceso sencillo. De hecho, hace falta mucho coraje para enfrentar la parte de nosotros que menos nos gusta, al fin y al cabo, hubo un día que decidimos enterrarla por determinadas razones… Podría decirse que uno de los fines más importantes del proceso de autoconocimiento y desarrollo personal es identificar la sombra e iluminarla. Al hacer conscientes esas cualidades que antes no reconocíamos, estamos dando un paso más hacia la totalidad, hacia el Sí Mismo (nuestro yo verdadero)
Integrando la sombra en nuestra personalidad, todo ese potencial negativo se transmuta en algo increíblemente constructivo y productivo, y deja de actuar a nuestras espaldas.
La carta natal representa nuestro yo completo, tanto las cualidades que asumimos como nuestras, como aquellas no reconocidas inicialmente. Este carácter unitario de la carta astral permite que nos sirva como una herramienta valiosísima para identificar la sombra y trabajar en ella.
¿Lo habéis probado alguna vez?
¿Hay algunos de vuestros planetas o aspectos que os cueste más reconocer y asimilar? 🙂
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Foto: Jamjar
