La perfección no existe.
Sí, parece evidente y lógico, pero muchas veces nos destrozamos la vida porque somos incapaces de asimilar este concepto… Y en el mes de Virgo conviene recordarlo más que nunca: NADIE ES PERFECTO.
Si hay alguno que todavía piensa que ser Virgo tiene que ver con el celibato, le recomiendo que se relea el post del año pasado sobre los nativos con el Sol en Virgo para que se le disipen las dudas… Ser Virgo se relaciona con la pureza del deseo, y ese deseo no es otra cosa que la más utópica perfección. Y es que tiene gracia: Normalmente acusamos de ser utópicos a los nativos de Piscis, precisamente el signo enfrentado a Virgo en la rueda zodiacal… Ay, los pececitos, con su romanticismo desbordante y su imaginación desatada… Son tan ingenuos que suelen confesar sueños que parecen irrealizables. Virgo, sin embargo, está totalmente centrado en el ahora, planificando, ideando, preparando… ¿preparando el qué? Pues su plan perfecto. ¿Hay algo más utópico que la perfección? 🙂 Ya os digo yo que no.
Durante las próximas semanas os recomiendo desterrar esa idea de vuestras cabezas, especialmente aquellos que tengan una fuerte carga de Virgo en su carta.
Así que adopta una actitud más zen, del tipo… «Si tu problema tiene solución, ¿por qué preocuparse? y si tú problema no tiene solución, ¿por qué preocuparse?» Y es que si te preocupas vas a sufrir, y de verdad que no es necesario.
Utiliza la vibración de Virgo para que no se te escape nada en tu «vuelta al cole» particular, plantéate una rutina de vida más sana y siéntete realizado ayudando al prójimo a sacar las castañas del fuego (mmm… fastidia decirlo, pero ya huele a otoño), pero no lo lleves hasta el extremo: No te machaques si tu vida no es perfecta. Nunca lo va a ser porque siempre habrá algo que anheles. No te tortures por desear, y como siempre digo, disfruta del viaje… En la imperfección está la belleza, no lo olvides.
☮ & ♥︎
Photo: Neil Krug
