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La tensión entre la Luna y el Sol

 

Hoy tenemos cuarto creciente en Sagitario. Hemos hablado muchas veces sobre la luna ya… sobre sus fases, sobre su relación con el ciclo menstrual… y muchas otras cosas. Sin embargo, creo que muchos aún no son plenamente conscientes de que tanto el cuarto menguante como el cuarto creciente suponen una cuadratura entre la Luna y el Sol. Sí, ¡son un aspecto astrológico!

Hoy la Luna en Sagitario perfecciona una cuadratura con el Sol en Virgo. A nuestro deseo instintivo de apertura y nuestra sed de aventuras y acción, se le opone la necesidad de Virgo de tenerlo todo ordenado y bajo control. La Luna representa nuestro instinto, lo que nos ayuda a conectar con los demás y el Sol, nuestra potencialidad y voluntad, lo que nos permite diferenciarnos como individuos. Sagitario y Virgo son dos signos que comparten modalidad (mutable) pero que se encuentran en elementos incompatibles (tierra y fuego) Mientras Virgo se centra en trabajar en el lado práctico de la vida, Sagitario clama por grandes ideales. Les cuesta entenderse, aunque ambos son flexibles a la hora de llegar a un acuerdo, por lo que la jornada de hoy no debería torturarnos demasiado… ¿Qué tal acabar el plan de trabajo que tenemos propuesto y luego salir a dar un largo paseo con tu perro, por ejemplo, mientras reflexionas sobre el sentido de todo lo que sucede en tu vida? Es una de las opciones que se me ocurren para armonizar, pero no la única 😉

También os invito a reflexionar sobre las personas que nacieron en fase de luna creciente o menguante. Estos nativos llevan como sello de nacimiento en su carta natal una cuadratura entre las luminarias, y la tensión entre la Luna y el Sol será algo con lo que tengan que lidiar durante el resto de su vida, lo cual les confiere un enorme potencial de aprendizaje y crecimiento, pero muchas veces a través de experiencias dolorosas. Nunca es fácil que tus necesidades más básicas no cuadren con tu potencial de autorrealización.

Pensad que a la Luna respondemos de forma intuitiva, es lo que nos nace sin pensar… Pero el Sol nos proporciona la sustancia que teje nuestra propia esencia, y únicamente desarrollando las cualidades positivas de nuestro signo solar, lograremos ser la mejor versión de nosotros mismos. No podemos abandonar nuestra parte lunar, pero tampoco hacerlo a costa de reprimir nuestro Sol… He aquí el dilema y la necesidad de lograr un equilibrio.

Si tenéis una cuadratura natal entre la Luna y el Sol, lo mejor que podéis hacer es llevar este dilema a la consciencia y tratar de discernir qué parte de vuestra naturaleza tenéis más olvidada. Por ejemplo, pongamos que tenéis el Sol en Virgo y la Luna en Sagitario, tal como hoy, ¿Vuestras muchas responsabilidades y obligaciones os hacen olvidar ese sed de libertad sagitariana? ¿O es más bien esa impulsiva luna en Sagitario la que muchas veces echa por tierra el, de otra manera, plan perfecto de Virgo? Sea como sea, se trata de no negar ni a la Luna, ni al Sol 😛 Por muy difícil que parezca una conciliación.

 

Photo: Anya Sergeeva

 

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