En la semana en que Venus y Júpiter realizan su primera conjunción en el segundo de los signos de fuego (recordad que habrá otra conjunción de los dos benéficos en Leo el 4 de Agosto, cuando Venus retrograde) me animo a escribir sobre la pasión.
Y es que la pasión es uno de los atributos que se relacionan con el fuego. ¿Quiénes son los signos más apasionados del zodiaco? Aries, Leo y Sagitario, obviamente… Algunos me dirán que Escorpio, pero no. Escorpio es intenso… No confundamos pasión con intensidad. Porque Escorpio a la vez que intenso es frío y controlado. La pasión no se controla amigos míos. Más bien es al revés.
Y como Leo es un signo cien por cien apasionado y además rige el corazón, es hora de realizar un manifiesto a favor de la pasión.
Porque vale, quitando que la pasión es un atributo muy valorado en las novelas de Corin Tellado o en las teleseries de sobremesa para amas de casa hambrientas de emociones fuertes, en general ser apasionado se considera un problema.
Y hablo por experiencia propia. Con una Luna de Fuego en el Ascendente soy una mujer cien por cien transparente. Cuando algo me indigna lo digo, cuando me enfado, lo delata mi mirada (si es que no llego a estallar), cuando me pongo contenta, irradio felicidad, cuando algo me molesta, me quejo a los cuatro vientos, cuando estoy triste, no puedo controlar las lágrimas… y así con cada una de la colección de emociones que es capaz de sentir el ser humano.
Yo no le veo ningún problema. Soy así. Como tantas y tantas personas con un temperamento marcado por el fuego en su carta. De hecho es una de las ocho tipologías clásicas del carácter: Colérico, Apasionado, Sanguíneo, Flemático, Nervioso, Sentimental, Amorfo y Apático.
Sin embargo, a veces te encuentras con gente que lo infravalora. Parece que lo «correcto» es esconder las emociones, crearse una carcasa de corrección, en la que la persona, «ni sufre»,»ni padece», «ni siente», o al menos, no lo demuestra, por Dios, que eso es cosa de seres humamos más primarios (pasionales)
Pues de primarios nada. En todo caso, sinceros. Toda esa condescendencia de la gente que se refugia detrás de las apariencias me parece sumamente hipócrita. No expresar no significa no sentir. No niego que no tenga sus ventajas. Obviamente. Quién muestra se expone, y quién se expone es vulnerable. Y eso es precisamente lo que hace grandes a los apasionados, su valor.
Se puede ir por la vida presumiendo de iluminado o de hijo de Buda y tragarse todo los miedos, las envidias y las bajas pasiones, escondiéndolas en lo más profundo de su ser. Esa es la gente que a menudo un día te sorprende (para mal), porque rara vez se muestran como son. Cosa que no te pasa con un apasionado. A algunos les podrás reprochar su mal pronto, pero jamás te podrás quejar de su nobleza. Lo que ves es lo que hay. Si no es una persona de confianza, lo detectarás al momento porque no hará nada por engañarte ni venderte la moto…
Como Venus va a estar en Leo hasta el 9 de Octubre, este va a ser un verano en el que la pasión cobre relevancia. Ojo a los romances veraniegos porque tendrán su dosis extra de intensidad.
No tienes que cambiar tu temperamento si eres un súper iceman Capricornio o un mega lógico Acuario, pero no está de más que se empiece a valorar algo que no es bueno ni malo en sí, sino sólo una forma de ser. Lo suyo es que hubiera un equilibrio entre Emoción (Agua) Raciocinio (Tierra) Lógica (Aire) y Pasión (Fuego) Poner un elemento por encima o por debajo de los demás es absurdo.
Peace & Love
Photo: Lucía García
