Algunos venden humo y otros te venden la Luna. Literal.
Lleva años haciéndolo el americano Dennis Hope a través de su web LunarLand. Por menos de 30 dólares puedes conseguir tu parcelita en la Luna y el certificado correspondiente. Dennis piensa que la Luna no era de nadie y que él ha sido el primero en reclamarla, por lo que tiene derecho a comerciar con ella. Yo más bien creo que ha tenido visión de negocio y explota una idea romántica que todos hemos acariciado alguna vez: Regalar la Luna.
LunarLand se define como inmobiliaria celestial y aseguran estar acreditados por una experiencia de décadas… Pero no son la única opción, ni mucho menos. La compañía andorrana Universal Star te ofrece la posibilidad de regalar una estrella. Así como lo oyes… Si hasta ahora te comías demasiado la cabeza cuando tenías que hacer un regalo, tu pesadilla toca a su fin. Nadie podrá igualarte en originalidad, eso seguro.
¿Qué opináis vosotros? ¿Son unos caraduras o cubren un nicho de mercado interesante? 😉
