Los arquetipos no suelen fallar (aunque siempre hay excepciones porque, obviamente, tu carta astral no se basa sólo en un planeta o un punto) Es cierto que todos los Aries desprenden mucha fuerza y energía, que los Tauro son cabezotas y perezosos, los Géminis nerviosos y habladores… etc. Al signo de Virgo le corresponden características como el orden, la meticulosidad y el perfeccionismo. Y sí, son así, algunos a veces llegan hasta el punto de un trastorno obsesivo compulsivo, una exagerada necesidad de que todo esté en su lugar correspondiente.
Sin embargo, he observado un fenómeno curioso que merece la pena comentar. Mientras esta fijación con el orden se manifiesta de manera clara en las personas con el Sol o el Ascendente en Virgo, no sucede igual cuando se trata de la Luna.
Dos personas muy cercanas a mí tienen la luna en Virgo y de ordenados no tienen nada, más bien lo contrario… En sus espacios acumulan de manera exagerada, les cuesta desprenderse de las cosas y los objetos… y nada está en su lugar. ¿Cómo pueden ser Virgo y tener tanto caos a su alrededor? En realidad la luna nos habla de nuestras necesidades emocionales, de nuestra herencia, de la madre… Estas personas se criaron con alguien que les «organizó» la vida, que se encargó de que todo estuviera en orden. Demostrarán su afecto por ti a través de pequeños detalles y con gestos de amor discretos pero sinceros. Sin embargo no tienen por qué ser ordenados. Al menos, el par de Virgos de Luna que se encuentra en mi círculo de íntimos son bastante caóticos. Atraigo mucho Virgo a mi alrededor (me crié con una, que a su vez era hija de otra) y me sorprendió un montón descubrir que las personas con luna en Virgo no tienen la misma tendencia exagerada al orden y la organización que el resto de Virgos. Los nativos de la Virgen son capaces de ordenar el armario por colores y tener los cajones de la mesilla de noche colocados según un complicado sistema de clasificación. No soportan ver un cuadro torcido, ni comer sin haberse lavado las manos antes. La pureza y el equilibrio interior pasa por desenvolverse en un ambiente armónico. Y en cierto modo, aquellos con Luna en Virgo también son así, pero les cuesta mantenerlo por sí mismos. Aprecian mucho que los demás se preocupen por hacerles la vida más fácil y estarían felices si pudieran disponer de una secretaria personal que llevara su agenda. Añoran el orden, pero lograrlo es un reto para ellos.
Al menos esa ha sido mi experiencia personal y esta es mi manera de razonarlo. Astrología práctica en acción 🙂
Photo: Jen Collins
