Cuando hablo de arquetipos hay algunas personas que aseguran que ellas simplemente «no son así». Es lógico, ningún ser humano es un arquetipo andante, que yo sepa… a menos que entre nosotros vivan camuflados los dioses de la mitología griega 😉
Es muy importante que entendáis que, en el blog, cuando me refiero a Venus en Libra, a la Luna en Aries o a Mercurio en Sagitario, por ejemplo, estoy hablando de arquetipos, que, según la definición de la RAE no son otra cosa que Imágenes o esquemas congénitos con valor simbólico que forman parte del inconsciente colectivo. No somos dioses ni mitos, somos personas, maravillosas, únicas y especiales. Podemos llegar a comprendernos mejor, si analizamos cómo interactúan los distintos arquetipos que configuran nuestra carta natal… Pero no paséis por alto que somos el puzzle ya montado y no las piezas sueltas… Aunque resulte tentador, no tratéis de adivinar la imagen final del puzzle sólo con un par de piezas, porque lo que nos muestre la realidad puede ser muy diferente…
Dejando las metáforas a un lado, en realidad escribo para recordaros que interpretar una carta natal es complejo porque estamos haciendo un viaje profundo a los confines de la psique humana. Simplificamos para aprender, pero esto no es juego…
Y como no es un juego, NO VALE TODO. Cuando hablamos de los planetas que se encuentran en sus signos de domicilio o exaltación estamos ante una vibración muy diferente a cuando hablamos de los planetas que se encuentran en sus signos de exilio y caída. Lo siento. No es lo mismo. Yo tengo Marte en exilio y vivo con ello… Eso no significa que no tenga ambición, ni agallas, ni valor… que por supuesto sí que tengo… Pero no ejerzo el mismo nivel de asertividad que una persona con Marte en Aries o en Escorpio. Las funciones de Marte las desempeño de manera sui géneris, que en mi caso es «taurina», o sea, con calma, paso a paso y tímidamente… Y Marte, señores, es un planeta que funciona mejor con la adrenalina a cien, que cuando se ha tomado veinte tilas.
Cada uno es dueño de su carta por una razón y debe aprender a amar todos sus planetas, porque todos tienen algo que enseñarle, todos tienen un porqué… Si tuviera un aguerrido Marte en Capricornio, sería mucho más guerrera, pero no sería yo… ¡y qué leches! Me gusta ser yo. Quiero ser la mejor versión de mí misma, pero sin cambiar mis bases… Y mi base de acción es Marte en Tauro.
Cada planeta nos sugiere verbos, acciones. Es lo que llamamos «función» y se desempeñará con más facilidad si el planeta se encuentra en sus signos de domicilio o exaltación y con más dificultad si se encuentra en sus signos de exilio o caída. Si está en cualquier otro signo, decimos que se encuentra peregrino y actúa de manera neutral.
Os voy a poner un ejemplo con Mercurio:
Mercurio tiene su domicilio en Géminis y Virgo, y se considera que su exaltación también es Virgo. En estos signos las funciones mercuriales (pensar, razonar, discurrir, discernir, comunicar… etc) van a las mil maravillas. Son signos mentales, con gran preponderancia de la lógica y el raciocinio, buenos comunicadores, inteligentes y avispados. Lo que sugiere Mercurio, lo hacen muy bien.
Por otro lado, tenemos que Sagitario y Piscis son los signos de exilio, y Piscis, también se consideraría caída. ¿Qué implica esto? Pues que dada la naturaleza de los signos, tienen más dificultad para ejercer la función mercurial de manera pura. Vamos, que Sagitario es demasiado optimista, fantasioso y aventurero para atenerse a los límites de la lógica, y Piscis es demasiado soñador, bohemio y desordenado… ¿Es esto malo? ¡No, en absoluto! Sagitario hace maestros y Piscis artistas, pero no ayudan a que Mercurio funcione de la mejor manera posible (aunque aporte otras cosas buenas, como ganas de aprender – Sagitario- o inventiva -Piscis-) Pero TU MERCURIO (sí, ahora sí que hablamos de personas) forma unos aspectos concretos y está en una casa determinada, así que NO es el arquetipo puro y tiene matices… Toda TU CARTA tiene matices, porque eres ÚNICO. Negar los arquetipos no te va a servir para entenderte mejor… matizarlos, sí. 😉
Además, es súper importante que tengáis en cuenta la ubicación de un planeta para las interpretaciones y los tránsitos, por ejemplo, queridos míos… Porque no es igual de fuerte un trígono de Júpiter en Cáncer (exaltación) a tu Sol en Escorpio, que un sextil de Júpiter en Virgo (caída), a tu mismo Sol… El primero es bastante más prometedor…
Con esto acabo la reflexión… Entiendo que la mayoría de los lectores del blog ya conocéis las dignidades planetarias, pero por si hay alguno perdido por ahí, prometo preparar una infografía para que las podáis guardar para estudiar 🙂
Peace & Love
Photo: Deana
