El miércoles próximo se perfecciona la Gran Cruz. En el tiempo entre eclipses enfrentamos la cúspide máxima de tensión cardinal. ¿Te sientes en un cruce de caminos? ¿Crees que no sabes hacia cuál de ellos deberías tirar?
Se me ocurre que este punto álgido del conflicto entre los signos cardinales funciona como una suerte de llamada al despertar. «The wake up call», le dicen en inglés, y es que en realidad, es una insistente invitación a abrir los ojos, un teléfono que no deja de sonar, un despertador con un sonido de alarma insoportable… No, no lo puedes seguir ignorando, no puedes girarte, meter tu cabeza bajo el edredón y seguir durmiendo porque no vas a ser capaz… El ruido es demasiado perturbador. Tienes que hacer algo. YA.
Recordemos que la Gran Cruz Cardinal es un conflicto de intereses entre planetas en signos cardinales… Y los signos cardinales se caracterizan, precisamente, por ser los iniciadores, por tomar acción. Pase lo que pase, lo peor que puedes hacer es quedarte inmóvil. Tienes que elegir, priorizar, aún a riesgo de que esto suponga renunciar a algo. La vida es una constante sucesión de elecciones.
Para que el trago no sea tan duro, contamos en el cielo con un Gran Trígono de Agua, que involucra a Júpiter en el cardinal signo de Cáncer. La clave reside en no perder el Norte, en recordar el lugar de origen para mantener el sentido de identidad. Cáncer es además, un signo de agua. La inteligencia emocional se vuelve clave para resolver la ecuación. En la medida que seamos capaces de sentir, de conectar con los demás, tendremos más oportunidades de ver la puerta de salida. Sé compasivo, generoso y empático. Comparte la abundancia jupiteriana con familia y personas queridas. Cáncer se preocupa por los demás, les tiene en consideración. Puede resultar muy tentador optar por un comportamiento egoísta e individualista, al estilo de Urano en Aries, o por la ambición desmedida de un Plutón bien enraizado en Capricornio. ¡No lo hagas! Es Júpiter el que recibe el apoyo de Venus y Saturno. Una actitud amorosa y conciliadora nos pondrá las cosas más fáciles. Y ten en cuenta que una Gran Cruz nunca es sencilla. Se te pide que camines en cuatro direcciones diferentes y eso es técnicamente imposible.
¡Despierta! Sopesa bien los pros y los contras, y trata de realizar la jugada maestra. Tal vez no tengas que dejar atrás tanto como imaginas… Júpiter en Cáncer es, a su pesar, un nostálgico. Despertar no implica poner tu mundo patas arriba y olvidarte de quien fuiste, despertar es simplemente crecer. La mariposa fue antes oruga y la fulgurante belleza de su nuevo par de alas no logra borrar aquel tiempo en el que no sabía volar y el período de sueño en la crisálida. Tú ya pasaste suficiente rato en tu crisálida particular… ¡Es hora de abrir las alas!
Photo: Lauren Treece
