Ayer leía al gran Tito Maciá y lo cierto es que uno de los conceptos que manejaba despertó bastante mi curiosidad: Las personas cuyo Sol se encuentra en nuestras casas 8 o 12 son aquellas que nos harán daño.
No es algo que me hubiese pasado enteramente desapercibido porque muchas personas con su Sol en mi casa 12 han sido especialmente significativas en mi vida. De hecho, me gusta contemplar la hipótesis de que esas relaciones lleven un sello kármico. Al fin y al cabo la casa 12 se asocia con todo lo previo al nacimiento, ¿no es así?
Estuve haciendo un research y chequeando a aquellos que me habían herido y tenían el Sol bien en Cáncer/Leo (mi casa 12) o bien en Piscis/Aries… (mi casa 8) y ¡bingo! Hubo dos personas a quién tuve bastante cariño y desaparecieron de mi vida de repente, sin previo aviso ni explicación posterior (algo que va muy vinculado también a tener a Urano en el fondo del cielo…) Pues resulta que uno de ellos tiene su Sol en la cúspide de mi casa 12 y la otra en la cúspide de mi casa 8. Si tenemos en cuenta que las cúspides concentran más energía que el resto de la casa, la teoría de la que hablaba, cuando menos, da que pensar…
No son los únicos. He encontrado más ejemplos que se corresponden con esta teoría. Pero curiosamente, varias de mis mejores amigas también tienen su Sol emplazado en mi casa 12, y, salvo alguna pequeña discusión sin importancia, son gente en la que sé que puedo confiar, ya que así me lo han demostrado a lo largo de los años.
Bajo mi punto de vista, y, como tantas otras veces en astrología, no es una regla exacta y deberíamos considerar otros factores de la sinastría. Hay gente que me ha hecho muchísimo más daño y tienen su Sol en mi casa 3, por ejemplo… No creo que sea buena idea dejar de confiar en alguien sólo y únicamente porque su Sol se ubica en tus casas 8 o 12… Como siempre es cuestión de sentido común.
¿Y vosotros? ¿Habéis localizado los signos en las cúspides de vuestras casas 8 y 12? ¿Encontráis a alguien que os haya hecho daño y haya nacido bajo dichos signos? Llevemos a la práctica lo que dice la teoría de estos pensamientos astrológicos en una mañana de domingo 😛
Photo: Lilit Matesvoyan
