A veces no somos conscientes de todo el potencial que esconde nuestra carta astral. La tenemos ahí, guardada en un cajón o en una carpeta del ordenador y la consultamos de vez en cuando, si hay algún tránsito en particular que nos preocupe…
Esta es una mala costumbre. Deberíamos estar mucho más en contacto con nuestra carta, aprender a amarla, a quererla… memorizar sus líneas, entender sus aspectos… No es una tarea fácil, pero creo que si te interesa de verdad la astrología deberías empezar por intentar aprenderte de memoria tu propia carta. No vale con que te acuerdes de que tienes el Sol en Virgo y el Ascendente en Sagitario. Vale, eso ya es un paso (hay que reconocer que no todo el mundo es capaz de recordar su Ascendente…) pero lo suyo es que supieras que tu Sol está a 15º de Virgo en casa 9 y tu Ascendente a 26º de Sagitario. De esta manera, serás más rápido al calcular si los planetas en tránsito afectan a los tuyos.
Mi propuesta es que empieces a estudiarte tu mapa natal, que pases más tiempo mirándolo, observándolo… que medites sobre él, sin prisas, pero sin perder el interés. Poco a poco irás quedándote con la posición de tus planetas y de las cúspides de tus casas. ¿Qué dibujan sus líneas? Empezarás a interiorizar cada aspecto y a comprenderlos mejor y tu carta, como por arte de magia, comenzará a hablarte en un lenguaje cada vez más claro.
Confieso. Tardé mucho tiempo en memorizar mi propia carta y sí, a veces aún me lío con las cúspides… pero desde que tengo las líneas de mi mapa natal grabadas a fuego en la cabeza, la astrología ha cobrado una nueva dimensión para mí. Ahora estoy intentando memorizar las cartas astrales de los que más quiero también, para tener que recurrir menos al ordenador.
Ten en cuenta que el mapa natal es un resumen tanto de tu psique como del rumbo de tu vida. Parece mentira que un trozo tan pequeñito de papel guarde tantísima información. Y no tengas miedo a la fatalidad… El dibujo de las estrellas no pone de manifiesto un destino cerrado e inamovible, sino que nos habla de un inmenso potencial. Tener acceso a esa información, a esa sabiduría… te ayudará a abrir mil puertas que de otra manera, quizás, te hubieran pasado inadvertidas.
Tu carta es un organismo vivo. Con el tiempo, te darás cuenta de que vas sacando el jugo a todos sus detalles, que ves cosas que antes te pasaban desapercibidas y que lo que al principio te parecía una obviedad ahora se llena de matices… Puede ayudarte a interpretar tu carta un astrólogo, pero en el viaje del autoconocimiento, los verdaderos responsables somos nosotros mismos. Tienes que poner tú también tu granito de arena… No delegues enteramente esa responsabilidad en otra persona.
PS: La propuesta del post de hoy puede ser muy de astro geeks. Los que no están tan puestos en astrología es mejor que empiecen lentamente, familiarizándose con la posición, por casa y por signo, del Sol y la Luna y memorizando la localización de su Ascendente. Se trata de ir despacito para asimilarlo bien, no de presentarnos a un examen 🙂 Si empiezas a trabajar con tu carta podrás sacarle mucho más partido a éste y a otros blogs de astrología. Conocimiento es poder.
Photo: Merra Marie
