Existen algunos tránsitos astrológicos que experimentamos todos alrededor de la misma edad y que tienen una significación transcendental en nuestras vidas. Ya hemos visto en el blog en qué consiste el Primer Retorno de Saturno (28-30 años) y el Segundo (56-59 años) Al tratarse del Gran Maestro del Cosmos, son años clave en los que se pone a prueba nuestra madurez.
Hoy vamos a ver la oposición de Urano, o lo que fuera de la astrología se conoce como «crisis de los 40». Hablo sin haberlo experimentado en mi propia piel, ya que aún me quedan algunos añitos para vivir esa fase del camino, pero tengo amigos y conocidos que se encuentran en medio del meollo y me preguntan ansiosamente qué sucede en las estrellas para que se sientan así. En realidad todo tiene su explicación…
Cuando llegamos a los 40 – 42 años resulta que tenemos a Urano en el signo opuesto a nuestro Urano natal, aproximándose al aspecto partil (oposición exacta)
¿En qué consiste la oposición de Urano? Pues a ver…
Al sobrepasar la barrera de los 40 años es común que nos asalte la idea de si hemos aprovechado nuestras oportunidades todo lo bien que debiéramos. Se nos enciende la lucecita roja para que nos pongamos en guardia y decidamos. ¿Quieres tener hijos? Si no lo haces ahora,más adelante no podrás. ¿Te gusta tu trabajo? Se acabo el tiempo de experimentación y lo suyo es que por fin te dediques a lo que realmente te llena. ¿Eres feliz en tu relación de pareja? Si no es así lo más probable es que empieces a sentir una urgencia absoluta de libertad. ¿Has realizado parte de tus sueños, los planes que tenías para esta vida…? Surgen las dudas y la necesidad de hacer algo para poner remedio a nuestras insatisfacciones.
En la década de los 20 parece que tenemos todo el tiempo del mundo para decidir qué hacemos con nuestras vidas. Al llegar a los 30, el Retorno de Saturno nos obliga a madurar y ponernos las pilas, pero aún así, sentimos que tenemos tiempo para rectificar si nos equivocamos. Es a los 40 cuando el paso inexorable del tiempo se hace más evidente, por eso cada fallo, cada equivocación, se siente muchísimo más frustrante. Lo más común es que nos apremie una urgencia uraniana de librarnos de aquello que nos oprime. Es una llamada a desarrollar nuestro individualismo, a sentirnos libres, a encontrarnos realmente con nosotros mismos y descubrir quiénes somos y qué queremos. Si has gestionado tu vida correctamente y has tratado de realizarte, el tránsito no será tan duro. En cambio, si has sacrificado muchos de tus deseos y tus sueños por contentar a otro, por miedo o por comodidad, Urano llegará a tu vida como una revolución imparable. La crisis de los 40 tiene su razón, y no es una crisis en sí, se trata de un ajuste…
¿Consejos para sobrellevarlo mejor? No dramatices. Vale que es el momento justo de tomar muchas decisiones de vital importancia; sin embargo, eso no significa en absoluto que se trate de tu última oportunidad. Es cierto que toca tener las cosas claras e ir a por todas, pero eso no te roba tu derecho a equivocarte. Todos tenemos ese derecho a errar y a poder rectificar. No te tortures ni te martirices con que se te ha pasado el arroz porque no es verdad… Y sobre todo, no te quedes parado. El conformismo es la peor alternativa por la que puedes optar en la oposición de Urano. Se trata de que rompas cadenas y vueles libre: No te tragues tu insatisfacción.
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Photo: Silvia Sala
