El otro día reflexionaba sobre el propósito de las cuadraturas* en la carta natal. Mientras algunos las ven como una carga o un yugo, para otros, son estupendas oportunidades.
¿Quién está en lo cierto, entonces?
Bueno, en realidad es como el tema del vaso a la mitad… ¿Está medio lleno o medio vacío? Todo depende de la perspectiva. De si uno tiende a ser optimista o más bien pesimista.
Las cuadraturas son sólo la motivación que nos obligar a abandonar la zona de comfort (aka Nodo Sur) Gracias a las cuadraturas pillamos el truco a los retos y nos movilizamos para lograr cosas que, a priori, intimidan un poquito… De hecho, creo que es mucho más perjudicial para el ser humano, la ausencia total de tensiones en su ADN cósmico, que una carta de por sí bastante complicada. Recordad, queridos míos, que esta vida es un viaje y que el premio no está en la meta, sino en cada una de las experiencias ganadas durante el camino. Si tu carta está repleta de cuadraturas, llegarás al final del trayecto conservando el brillo en la mirada y con cientos de batallistas que contar. Si, por el contrario, es una carta «excesivamente» armónica, corres el riesgo de haberte acomodado y acumulado arrepentimientos. Recuerda que es mucho más doloroso reporcharnos aquellas cosas que nunca nos atrevimos a hacer, que los errores cometidos. De cada fallo se aprende, los fracasos te hacen grande, pero… ¿la cobardía? ¿la comodidad? Ya no es que sean un lastre, es que son un veneno que nos va matando poco a poco.
Me duelen mis cuadraturas. Por supuesto que escuecen. Pero gracias a ellas, sigo al pie del cañón a cada paso que doy. Reconozco que me va la caña. No dejo de ponerme ante retos que superar, experiencias que me ayuden a crecer como mujer y como persona. Nadie me ha regalado nada, pero eso lo vuelve todo mucho más motivador. No cambiaría mi carta por nada ni por nadie. Al fin y al cabo es la que yo elegí de acuerdo a mi propósito.
Sed consecuentes, lunáticos. No debéis maldecir vuestras cuadraturas, ya que están allí por una razón. Son vuestro coach personal, el programa de entrenamiento que os ha asignado la vida para que cumpláis los objetivos que el alma un día se propuso. Son el campo de ensayos que hemos elegido para volvernos maestros… Una vez las hayamos dominado, seremos prácticamente invencibles 😉
* Si no sabes lo que es una cuadratura, repasa el post de los aspectos astrológicos 😉
