¿Alguna vez te has parado a analizar en qué cuadrante de tu carta hay una mayor concentración de planetas?

Es una de las primeras cosas que hago al abordar una consulta astrológica. Y es que tan sólo fijándonos en las zonas en las que se acumulan los astros obtenemos información muy interesante sobre qué temas hemos venido a trabajar y en qué áreas deberemos incidir en nuestra vida para poder crecer y evolucionar de la manera correcta.

A continuación os dejo un gráfico de cómo se dividiría la carta en cuatro cuadrantes


Primer cuadrante

El primer cuadrante abarca las casas 1, 2 y 3.

Cuando el peso de los planetas se acumula en este cuadrante existe una llamada muy fuerte hacia el desarrollo personal. Se trata de conectar con la verdadera esencia y comunicarla al mundo. La meditación puede ayudar y también el tomar conciencia de la propia identidad, sin dejarse deslumbrar por el carisma de otros ni tratar de seguir los pasos de un padre brillante o los dictados de una pareja dominante.

Si la mayoría de tus planetas están en el primer cuadrante surge la pregunta… ¿Qué es lo que de verdad deseo? Una vez se obtiene la respuesta, se trabaja muy duro para la consecución de la propia voluntad. Averiguar cuáles son tus dones y dónde reside la parte más brillante de tu ser, te ayudarán a garantizar el éxito en la ardua empresa de la realización.

 

Segundo cuadrante

El segundo cuadrante corresponde a las casas 4, 5 y 6.

Cuando la energía de la carta se concentra en el segundo cuadrante, la integración en el ambiente circundante es imprescindible en la formación de la propia identidad.

Si se ha crecido en familias disfuncionales o se ha tenido una primera infancia difícil en algún sentido, será necesario trabajar por revertir la tendencia y crear un entorno agradable que favorezca el crecimiento y la evolución como personas. Y es que las experiencias pasadas han de servir de aprendizaje, no de lacra.

La armonía en el entorno familiar y en el lugar de trabajo permitirán el correcto desarrollo de la personalidad. Establecer unos hábitos de vida saludables y trabajar por el bienestar afectará positivamente a todas las áreas de la vida.

 

Tercer cuadrante

El tercer cuadrante engloba las casas 7, 8 y 9.

Cuando el peso planetario se encuentra en este cuadrante, la energía está claramente enfocada a la relación con otros.

El amor se convierte en un campo de experimentación y descubrimiento. A través de la mirada del otro, el nativo aprende a identificarse a sí mismo. Se ve reflejado y crece con cada interacción. El reto es compartir sin renunciar, crecer sin que su ego se disuelva.

Las relaciones interpersonales cobran un papel protagonista, permitiendo que la persona evolucione sin límites. A través de las interacciones con personas significativas se incrementa el nivel de conciencia y evolución.

 

Cuarto cuadrante

El cuarto cuadrante está formado por las casas 10, 11 y 12.

Si la mayoría de los planetas de tu carta se encuentran en este cuadrante, tu energía vital irá dirigida al trabajo en la sociedad por la búsqueda de un bien común. Se trata de una integración a un nivel transpersonal. Deberás ser capaz de dejar “tu huella”, de generar un impacto y garantizar un legado.

Es imprescindible trascender los intereses meramente egoístas y centrarse en la gran escala. Se trata de perseguir las metas propuestas, sin dejarse influenciar por la opinión estandarizada.

Combinar los intereses individuales con el bien común se convierte en un requisito imprescindible para las personas con un cuarto cuadrante protagonista.

 

 

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