Luna Dominante

Los astros te piden venerar tu cuerpo. Entrevistamos a una experta en Nutrición

 

La salud se está convirtiendo en un tema top. Ha llegado el momento de erradicar para siempre la idea de que las cosas sanas no pueden ser divertidas y que «estar bien» conlleva demasiado esfuerzo. Tan difícil nos parece a veces, que directamente, pasamos de intentarlo.

Dada la perspectiva y teniendo en cuenta mis esfuerzos por introducir en mi dieta más comida cruda, he decidido que sería interesante contar con la opinión de una experta en Nutrición (teniendo en cuenta que es además una de mis mejores amigas, no podía dejar de entrevistarla) María Campo Velayos nos saca de dudas sobre lo que es de verdad una dieta sana.

Sin más preámbulos os dejo con la sabiduría de María 😉

 
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María Campo Velayos es una Escorpiona Diplomada en Nutrición Humana y Dietética y Licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos. Actualmente, se está formando, además, en Psicología.
Su idea de vida sana radica en un concepto: equilibrio.
 
Si deseas asesoramiento nutricional personalizado puedes contactarla en  su correo electrónico.

 

– ¿Cuál es para ti el secreto de una dieta sana?

MC: El secreto de una dieta sana es el equilibrio, en todas las dimensiones de su significado, equilibrio en el contenido y equilibrio en las cantidades, siempre teniendo en cuenta que este equilibrio es personal y puede variar enormemente de una persona a otra. Lo ideal es que mantengas tu dieta más o menos equilibrada al día pero si durante el fin de semana has hecho algún exceso, los días siguientes sería adecuado el restringir ciertos tipos de alimentos y ciertas cantidades para volver a tu equilibrio personal.

Por tanto, lo primero para tener una dieta sana es conocerse, saber los alimentos que te sientan mejor, las cantidades que te aportan la energía justa que necesitas ¡y combinarlos para conseguir un equilibrio adecuado a ti!

 

– ¿Consideras que es más beneficioso tomar alimentos ecológicos y sin procesar que alimentos procesados?

MC: Los alimentos sin procesar se entiende que son los menos manipulados y por tanto los más naturales. Sin embargo, viviendo en el mundo en el que vivimos es realmente difícil que todo lo que consumamos sea sin procesar o ecológico, incluso es difícil identificar estos productos en el mercado. Además de que si únicamente consumiéramos alimentos ecológicos y sin procesar nuestra alimentación quedaría demasiado restringida y el equilibrio del que hablábamos antes correría peligro.

El mundo de los alimentos ecológicos es muy amplio y si en algún momento tenemos la oportunidad podremos hablar más sobre ello, al igual que sobre los alimentos procesados. Pero la idea que querría que quedara clara es que no se debe temer a los alimentos procesados, siempre que el procesado tenga en cuenta el alimento a procesar. ¡Pensad que hay procesados que hasta pueden mejorar  un alimento! Tengamos en cuenta que la definición de alimento procesado es aquel que está tratado o modificado mediante algún proceso físico o químico con el fin de mejorar su conservación o sus características organolépticas (sabor, aroma, textura, color, etc…), por tanto, un simple troceado de un vegetal ya se puede considerar alimento procesado, al igual que hacer un batido o un zumo.

 

 

– ¿Qué riesgos esconde la dieta crudivegana -tomar fruta, verdura, germinados y frutos secos únicamente?

MC: El mayor riesgo es que tengamos una pérdida de nutrientes, vitaminas o minerales a raíz de la restricción excesiva de alimentos. Si decides seguir una dieta crudivegana siempre tienes que ponerte en manos de un experto que te asesore sobre los riesgos y carencias de la misma y te indique la mejor forma de evitar estas carencias.

 

-¿Recomendarías no ser crudivegano al 100% y complementarla con otro tipo de alimentación?

MC: Por supuesto, como he comentado al principio, lo ideal en la dieta es el equilibrio. Cada persona elige su equilibrio en función de la dieta que desea llevar. Si decides ser crudivegano al 100% tienes que conocer los riesgos que conlleva y decidir asumirlos y/o contrarrestarlos con suplementos o decidir flexibilizar en cierto modo la dieta crudivegana al 80%, por ejemplo y consumir otros alimentos que puedan aportarte lo que necesites.

De todas formas, cada caso es un mundo, cada persona tiene un equilibrio y un metabolismo determinado, por lo que cada caso es especial y hay que estudiarlo con independencia para asesorar sobre los requerimientos nutricionales a seguir según la dieta que cada persona decida llevar.

 

Si tenemos digestiones pesadas, ¿qué podemos hacer para que la comida nos siente mejor?

MC: Las digestiones pesadas pueden ser debidas a diversos factores, en función de la persona y en función de su alimentación. Por ejemplo, si consumes muchos vegetales como coles durante la digestión es habitual generar muchos gases, lo que implica dolor abdominal y pesadez. Esto también puede ocurrir si comes mucho, muy rápido o si tomas alimentos muy irritantes como el café o el alcohol en grandes cantidades. Hay personas que tienen ligeras intolerancias a ciertos alimentos, lo que puede provocar también una pesadez estomacal.

 

Para que la comida nos siente mejor, a falta de ver cada caso en concreto, al menos hay que dedicarle el tiempo adecuado a comer, sentados y tranquilos, evitar comer rápido o masticar poco los alimentos y limitar las cantidades de alimentos irritantes o que generen gases en las digestiones.

 

– Los ayunos depurativos, ¿funcionan? ¿Lo harías sin comer nada o a base de licuados y batidos? ¿Por cuánto tiempo?

MC: Antes de contestar a esta pregunta tendríamos que saber para qué ayunamos y qué queremos conseguir con el ayuno. En el caso de los ayunos depurativos el fin principal es eliminar toxinas. Yo personalmente no estoy de acuerdo al 100% con los ayunos depurativos. El ayuno es un proceso que puede ser muy dañino para nuestro cuerpo. Tengamos en cuenta que el cuerpo está acostumbrado a disponer de energía para funcionar y ejercer todas las actividades de nuestro día. El querer eliminar toxinas no tiene que implicar que nuestro cuerpo se quede sin energía inmediata para poder realizar nuestra actividad diaria, al igual que el no ayunar no implica que no se puedan eliminar toxinas. Por ello, si lo que quieres es eliminar toxinas tendrías que tratar de reducir ciertos alimentos durante unos días, potenciando el consumo de otros que sean más suaves. Si lo queremos hacer más restrictivo y queremos alimentarnos a base de batidos o licuados yo recomendaría no hacerlo por mucho tiempo, no más de dos o tres días seguidos. Ten en cuenta el efecto rebote en el peso corporal que puede conllevar una restricción alimenticia excesiva durante cierto tiempo. Y lo que no haría nunca sería un ayuno completo ya que diariamente necesitamos consumir calorías para poder funcionar con normalidad y se pueden eliminar toxinas eficazmente sin tener que someter a nuestro cuerpo al estrés de un ayuno completo.

 

– Quiero ser más sana pero no tengo fuerza de voluntad, ¿qué me recomiendas?

MC: En primer lugar el ser sana no significa matarse de hambre ni restringir del todo los alimentos que más nos gustan, por tanto no debe verse como un castigo sino como un medio para sentirse mejor. Mi recomendación es ponerte pequeñas metas a conseguir y darte un pequeño “regalo” cuando lo consigas. Por ejemplo, imagina que te encanta la nata. Sabes que la nata es un alimento que contiene mucha grasa y si se consume en exceso puede hacer que aumente el peso corporal, los triglicéridos y el colesterol, con el riesgo cardiovascular que eso conlleva. Puedes ponerte la meta de no consumir nata en un mes y, si lo consigues, al cabo del mes podrías premiarte con unas fresas con un poco de nata, de esa forma te puede ser más fácil conseguir restringir alimentos “menos sanos” hasta que te consigas adaptar a una dieta sana y adecuada!

 

Photo: Daniela Vladimirova

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