Howard Sasportas los llamaba los «dioses del cambio» y más razón no podía tener… Me estoy refiriendo a los planetas transpersonales, a esos que se ubican más allá de las lindes de Saturno.
Sabéis que para los astrólogos de la Antigüedad, estos planetas no existían (no se habían descubierto) y que por lo tanto, muchos astrólogos contemporáneos que utilizan técnicas tradicionales, los ignoran. Aunque cada maestrillo, tenga su librillo, a mí me resultaría una tarea imposible, abordar la astrología sin incluirlos en mis interpretaciones.
Y es que los tres son pesos pesados en la concepción del hombre moderno: Urano, Neptuno y Plutón… Sus viajes nos hablan de las señas de identidad de generaciones al completo, pero también marcan las grandes crisis que se producen en la existencia. Son los grandes destructores de la zona de comfort. Su llegada a puntos determinantes de la carta natal es inmisericorde. No hay marcha atrás: Nos sitúan donde debemos estar. Porque la vida es una evolución constante y el que se piense que es posible quedarse demasiado tiempo en el mismo lugar, o bien se resignó y está esperando a la negra figura de la guadaña, o recibirá el toque de queda de alguno de los planetas exteriores.
Normalmente, siempre es uno de los tres el que tiene más peso en nuestra carta.
Aunque los planetas que marcan la personalidad son: Sol, Luna, Mercurio, Venus y Marte; los planetas exteriores matizan y definen nuestro yo más básico. Sí que hay personas uranianas, neptunianas y plutonianas, por el amor de Dios… ¡es muy fácil reconocerlas!
¿No sabes qué transpersonal te marca? Busca aquel que forme aspecto estrecho con Luna, Sol o Regente del Ascendente o aquel que se sitúe en casas angulares (1,4,7 o 10) Si te cuesta decidirte o te faltan conocimientos para concretar, prueba a hacer el tutorial de los planetas dominantes y mira cuál de los planetas exteriores recibe una puntuación más alta.
Cuando lo sepas, lee la descripción que te corresponde.
MARCADOS POR URANO:
Los hijos de Urano saben que en esta vida el cambio es la única constante. Mamaron incertidumbre y no les preocupa demasiado que su destino esté lleno de incógnitas. ¿Por qué iba a preocuparles si es precisamente lo que le da más emoción?
No soportan las normas, las reglas ni las limitaciones. La rutina les parece absolutamente insufrible y la única causa por la que se lo jugarían todo es la libertad.
Son evolucionados, abiertos de mente, y muy independientes… También son un poco raritos y no encajan en ningún molde. No es raro que les atraiga la astrología y cualquier otra disciplina New Age.
MARCADOS POR NEPTUNO:
Los Neptunianos son de otro mundo, o al menos lo parece. Tienen tanta sensibilidad psíquica que sienten, ven y escuchan cosas que a los demás les pasan totalmente desapercibidas. Están muy conectados con su tercer ojo y a menudo reciben mensajes de otras esferas a través del inconsciente.
Son despistados y suelen perderse en sus propios ensueños y fantasías. No tienen excesivo interés por las cosas materiales, ya que saben que lo verdaderamente valioso es el espíritu. Esto les vuelve exageradamente generosos y altruistas, capaces de darlo todo por los demás.
Han venido a enseñar a los otros que el motor que mueve a la Tierra no es otro que el amor. Si deseamos a los demás, lo mismo que deseamos para nosotros, caminaremos juntos hacia un mañana mucho mejor.
MARCADOS POR PLUTÓN:
Aquellos que han sido señalados por Plutón aprenderán a lo largo de su existencia el poder de la alquimia y la transformación.
Estamos ante personas de emociones y sentimientos muy profundos. Su curiosidad es insaciable y para ellos, lo más valioso de este mundo es la verdad, es por ello que siempre tratan de encararla desnuda y sin adornos,
La vida les enseñará que las crisis son únicamente el campo de entrenamiento de los maestros. Como el Ave Fénix, resurgirán de sus cenizas, y no habrá golpe que les pueda tumbar. La experiencia les hace más sabios, el dolor más fuertes. Son ejemplo e inspiración para todos aquellos que atraviesan momentos difíciles.
Photo: Alba Soler
