
¿Acabará pasando con el yoga lo mismo que ha pasado con la moda?
¿La imagen de atléticos practicantes de yoga en poses inalcanzables echa por tierra tu motivación más que despertarla?
Soy la primera enamorada de las fotos de yoginis experimentados con cuerpos de atleta. De hecho, hace poco inauguré nuevo tablón en Pinterest para recopilar estas bellas fotografías.
Pero me parece tan alejado de la realidad como la imagen «photoshopeada» de una celebrity de 65 años sin una arruga en el rostro. Vale, soy consciente de que estos yoginis sí que consiguen perfeccionar esas poses, que aquí no hay Photoshop que valga… pero ¿cuántos podemos emularles? Yo desde luego, ni en sueños. Y, para ser sincera, tampoco he visto a ninguno de mis profesores de yoga acercarse a ese nivel.
Y esta reflexión me viene porque el «bienestar» no deja de ser un negocio en nuestros días. La nutrición sana, la espiritualidad, el yoga… Nada escapa a la industria capitalista y sus especializadas campañas de marketing. No digo que sea malo, porque precisamente esto ayuda a popularizarlo. Es genial poder comprar leche de arroz en un supermercado corriente a un precio asequible y que tengan esterillas de yoga en la sección de Fitness de Decathlon.
Sin embargo, también tiene sus inconvenientes. No todo es de color rosa… Existen multitud de sitios que equivocan la verdadera esencia del yoga. Por la Red podemos leer posts sobre «Yoga para adelgazar», «yoga para estar en forma», o incluso «yoga facial para rejuvenecer» (wtf!!!)
Yoga no es eso. Yoga es la unión del cuerpo con el espíritu, es un viaje para encontrarte a ti mismo. Vale que con la práctica uno aumenta su flexibilidad, mejora su tono muscular, su capacidad pulmonar… pero esas son algunas de las benéficas consecuencias, no se deberían vender como objetivos.
Hace tiempo que probé el Hatha Yoga en las clases del gimnasio, y mi amiga Carol me descubrió el poderoso Kundalini, que, por ahora, es el estilo con el que más cómoda me siento y el que más ha hecho por mí. También fue ella quien me introdujo al Yoga Nidra (perfecto para los amantes de lo onírico :P)
Para ser honesta, durante los últimos años dedico mucho más tiempo a la meditación pura y dura que al yoga y sus asanas (posturas) y reconozco que lo echo muchísimo en falta.
Las veces que he practicado yoga con regularidad, la verdad es que me hundía un poco en la miseria ver las gráciles poses de las yoga stars. Es algo así como admiración mezclada con un poquito de envidia sana. Pero… ¿se trata de ser atléticos o de iniciar un proceso de transformación interior? Porque lo importante, a mi juicio, es el recorrido de cada uno y su experiencia personal, no lo bonita que quede la postura… Con el tiempo iremos adquiriendo más gracia y soltura. Y mientras, siempre nos podremos deleitar con las maravillosas imágenes de las mejores bloggers de yoga del mundo. Os dejo unas cuantas páginas de Instagram de yoga stars, pero ojo, ¡que no vale desanimarse! 🙂



2 comentarios en «Yoga stars. ¿Minan tu autoestima?»
¡Buenos días! Ahora nada más pueda miraré las fotos… aunque soy consciente de que seguramente no haya ninguna postura que sea capaz de hacer, me gusta ver que hay gente que tras años y años de dedicación (aunque al principio fuera en otras disciplinas) son capaces de lograrlo. ¿Seré capaz yo algún día? Lo dudo mucho, pero ahí queda la posibilidad.
Empecé con el yoga hace unos años cuando vi que o hacía algo de ejercicio, o mi cuerpo se degradaría en poco tiempo. Aún no he cumplido los 30, así que era una cuestión bastante preocupante el ver en qué me estaba convirtiendo. Claro que yo por aquél entonces ya era una persona espiritual y escogí esta disciplina, entre otras cosas, porque tiene en cuenta la parte espiritual de las personas.
Mi objetivo principal era sentirme mejor conmigo misma, cosa que conseguí, un objetivo secundario era perder algún que otro kg, cosa que no conseguí jajaja pero mi cuerpo iba cambiando poco a poco, crecí un par de centímetros y por mi nueva postura y forma de cuerpo parecía que había perdido algo de peso. Hace un año y pico que no practico yoga con regularidad y la verdad es que lo noto muchísimo. Para peor, claro.
¿Cómo descubrí el yoga? Pues desde siempre en mi casa ha habido un libro sobre yoga, (bastante malo, por cierto) que empecé a leer de bastante jovencita (bueno, en realidad creo que empecé a devorar todos los libros de la casa desde bastante jovencita…), y, aunque no saqué nada en claro con él, me quedó siempre la espinita de querer hacer yoga. Así que cuando se puso de moda y empezó a ser súper fácil hacerlo desde mi casa (pues en mi lugar de residencia no hay quien imparta clases) fue para mí una gran alegría.
Así que, bueno, siempre me han gustado las cosas no tan comerciales, pero, si el que algo especial se ponga de moda significa que sea más accesible para mí y para el resto de la población, ¡bienvenido sea! Porque siempre habrá alguien que empiece a hacer yoga para adelgazar y acabe conociendo qué es en realidad el yoga y hacer de él parte activa de su vida.
Namasté.
Hola guapa,
Es interesante que seas capaz de hacerlo tú misma sola en casa. Denota mucha fuerza de voluntad.
Yo en cambio pongo más constancia si voy a clases, en casa me vuelvo mucho más irregular y nunca sé que kriya elegir 🙂
Tengo pendiente hacer una cuarentena. Hace dos años y medio lo intenté y hacia los 10 días me dio dolor en el corazón, así que abandoné esa serie, pero es algo que de verdad tengo muchísimas ganas de cumplir. Seguramente este año me vuelva a animar.
No sé si has hecho alguna, pero es elegir un kriya completo y repetirlo durante 40 días seguidos. Así comienzas a cambiar las cosas… 🙂