Hoy vamos a ver otra forma de meditación muy útil para aquellos a los que les cuesta concentrarse, no tienen costumbre o son muy nerviosos. Se trata de pintar mandalas.
La palabra mandala viene del sánscrito y significa círculo. La forma más conocida consiste en un cuadrado que contiene dentro la circunferencia. Son representaciones esquemáticas del universo, del Todo, en las que el espacio sagrado está dentro del círculo central.
Dibujarlos y colorearlos son herramientas muy útiles para entrar en estado meditativo o trance. El trabajo es además creativo, permitiéndonos la expresividad de nuestro estado interno en la elección de colores.
El mismísimo Carl Jung comenzó a utilizarlos en sus terapias y él mismo pintaba uno cada mañana en el que interpretaba sus sueños.
¿Vosotros habéis pintado alguna vez mandalas? ¿Os parece eficaz?
Yo creo que eligiendo un momento tranquilo, en el que perfumamos el ambiente con incienso y ponemos música de mantras, pintar mandalas puede convertirse en un momento mágico y místico.
Photo: Park Arts
